Si estás pensando en cubrir tu terraza, ático o jardín, lo más probable es que dudes entre dos opciones: una pérgola bioclimática o una pérgola de lona. Las dos dan sombra y protegen el espacio exterior, pero funcionan de forma muy distinta. En esta comparativa te explicamos las diferencias para que elijas la que mejor encaja con tu espacio y con el uso que le vas a dar.
Qué es una pérgola bioclimática
Una pérgola bioclimática tiene un techo de lamas de aluminio orientables. Girando las lamas regulas cuánta luz y cuánto aire entran: abiertas dejan pasar la brisa, inclinadas dan sombra sin acumular calor y cerradas forman un techo que protege de la lluvia. Hay modelos con lamas que además se recogen, como las pérgolas bioclimáticas retráctiles, que dejan el cielo totalmente despejado.
Qué es una pérgola de lona
Una pérgola de lona combina una estructura de aluminio con una cubierta textil. Hay dos tipos principales:
- Pérgola de aluminio con toldo palillero: la lona se pliega en pliegues sobre unas guías y se recoge cuando no la necesitas.
- Pérgola de lona tensada: la lona de PVC se tensa por completo al desplegarse, con un acabado limpio y sin pliegues.
Comparativa: bioclimática o de lona
Control de la luz y la ventilación
Es la gran ventaja de la bioclimática: puedes elegir la posición exacta de las lamas según la hora y el tiempo. En una pérgola de lona, la cubierta está abierta o cerrada, sin posiciones intermedias.
Protección frente a la lluvia
Con las lamas cerradas, la bioclimática funciona como un techo. Las pérgolas de lona tensada de PVC también protegen de la lluvia, mientras que en las de toldo palillero la protección depende del tipo de lona.
Estética
La bioclimática tiene un aspecto más arquitectónico, como una prolongación de la vivienda. La pérgola de lona resulta más ligera y permite elegir entre muchos colores de tejido.
Uso a lo largo del año
Si quieres usar el espacio exterior también en primavera, otoño e incluso en invierno, la bioclimática ofrece más posibilidades, sobre todo si se cierran los laterales. La pérgola de lona es ideal para dar sombra en los meses de más sol.
Inversión
Por lo general, una pérgola de lona requiere una inversión menor que una bioclimática. El precio final depende siempre de las medidas, los acabados y los extras que elijas, así que lo mejor es pedir un presupuesto a medida.
Resumen: cuál elegir
- Elige una pérgola bioclimática si quieres controlar al detalle la luz y la ventilación, protegerte de la lluvia y usar el espacio buena parte del año.
- Elige una pérgola de lona si buscas sobre todo sombra en verano, una estética más ligera y una inversión más contenida.
Extras para cualquier pérgola
- Motorización: las lamas de la bioclimática y las lonas de las pérgolas de lona pueden moverse con motor y controlarse desde un mando o desde el móvil con automatismos.
- Cierres laterales: los toldos verticales o las cortinas de cristal cierran los laterales frente al viento y las miradas.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cerrar una pérgola bioclimática por los laterales?
Sí. Con toldos verticales, estores o cortinas de cristal puedes cerrar uno o varios laterales y crear un espacio protegido del viento.
¿Una pérgola de lona aguanta el viento?
Las estructuras de aluminio son robustas, pero la lona conviene recogerla cuando hay viento fuerte. Con un motor y un sensor de viento se recoge automáticamente.
¿Se puede instalar una pérgola en un ático?
Sí, es uno de los espacios donde más se instalan. Antes conviene revisar el anclaje, la exposición al viento y los requisitos de tu comunidad de propietarios y de tu ayuntamiento.
Pérgolas a medida en Madrid
En Toldos La Reposición fabricamos e instalamos pérgolas en Madrid a medida, tanto bioclimáticas como de lona, y trabajamos en toda la Comunidad de Madrid. Puedes ver los modelos en nuestra exposición de C. Paca Díaz, 1 (Moncloa-Aravaca) y pedirnos presupuesto gratuito.